Junta Departamental de Salto | ACTA N.º 131 – 52ª SESIÓN  EXTRAORDINARIA
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Junta Departamental Salto Alberto Villas Boas
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ACTA N.º 131 – 52ª SESIÓN  EXTRAORDINARIA

ACTA N.º 131

52ª SESIÓN  EXTRAORDINARIA

En Salto, a los veintiocho días del mes de marzo  de dos mil diecinueve, siendo la hora veinte, se reúne la JUNTA DEPARTAMENTAL DE SALTO en SESIÓN EXTRAORDINARIA, bajo la presidencia de su titular señor edil ALBERTO SUBÍ, con la asistencia de los siguientes señores ediles:

          

TITULARES SUPLENTES
EDUARDO GODOY EDUARDO MACHADO
GRACIELA BEPPO ANA GRATTONE
SONNIA RODRÍGUEZ YAMANDÚ OLIVERA
CÉSAR BENTOS PEREIRA MARÍA MACEDO
LUCÍA MARTÍNEZ SORAYA GODOY
GERMÁN MILICH CARLOS BEASLEY
MIGUEL TEXEIRA MARIANA CENTRÓN
FÁTIMA FROLA ROXANA COSTA
CARLOS RATTÍN LETICIA GONZÁLEZ
STELLA MAGNÍN CARMEN ORTÍZ
ALBERTO VILLAS BOAS GABRIELA MOREIRA
Mª DE LOS ÁNGELES MÁRQUEZ MENALAVINA PEREIRA DAS NEVES
GRANDENEL CARDOZO  
MARTÍN BURUTARÁN  
   

Con licencia los señores ediles: Carlos COUTINHO MAGNONE, Gonzalo COUTINHO RODRÍGUEZ, Alejandro IRIGOYEN, Lourdes ACEVEDO,  Marcelo RODRÍGUEZ.

Actúa en Secretaría la señora Directora General, Mtra. Adriana FERREIRA FLEURQUIN.

Como Jefa Departamento de Taquigrafía su titular, señora Ana G. MACCIÓ.

Asiste el Secretario Letrado de la corporación, Dr. Pablo PERNA.

SEÑOR PRESIDENTE.- Buenas noches, señores ediles.

Habiendo cuórum damos comienzo a la 52ª Sesión Extraordinaria, Acta N. º 131.

La junta fue convocada para tratar el siguiente

ORDEN DEL DÍA

MES DE LA MUJER

En esta sesión se hará un reconocimiento a las mujeres militantes de los diferentes partidos políticos.

SEÑORA MÁRQUEZ.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora edila María de los Ángeles Márquez.

SEÑORA MÁRQUEZ.- Muchas gracias, señor presidente.

Le voy a pedir que ponga a consideración de este cuerpo un cuarto intermedio de cinco minutos para hacer pasar a las homenajeadas, a las reconocidas, en el día de hoy de todos los partidos.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.– Gracias a usted, señora edila.

Lo ponemos en consideración.

(Apoyado)

Afirmativa.  UNANIMIDAD (18 en 18)

(SIENDO LA HORA VEINTE Y TRES MINUTOS SE PASA A CUARTO INTERMEDIO)

(SIENDO LA HORA VEINTE Y CINCO MINUTOS SE LEVANTA EL CUARTO INTERMEDIO, INGRESANDO A SALA EL SEÑOR SECRETARIO GENERAL DE LA INTENDENCIA DE SALTO, Lic. FABIÁN BOCHIA, Y LAS SEÑORAS HOMENAJEADAS)

Bien, señores ediles, culminado el leve receso damos comienzo a la sesión extraordinaria del día de hoy.

Comenzamos, agradeciendo la presencia en sala de las señoras: Alcaldesa de Mataojo, María Alejandra Fagúndez, Dra. Esther Galbarini, Ana Aguirre, Edith Castillo, Alí Grisolia, Melina Godoy, Katherine Díaz, Andrea Espinosa, Elsa Arrieta, Ofelia Dubarry, Ana María Henderson, Rosita Cecchini.

También tenemos que agradecer la presencia del señor  Secretario General de la Intendencia de Salto, Licenciado Fabián Bochia.

Este legislativo agradece también la presencia de: por Batallón de Infantería N. º 7, Teniente 1º José Paredes y Soldado 1º Jocelyn Suárez. Por la Brigada de Infantería N. º 3: Teniente Yuliana Alonso, y Cabo Leticia Ferreira. Cónsul de la República Argentina en Salto, señora Dolores Kunts. Jefe de Policía de Salto, en este caso en representación del señor Comisario Retirado Oldemar Avero, Comisario Giovanni Bacci. Dirección Departamental de Violencia Doméstica y Género: Comisario Mayor Pablo Oscar Minguta, Encargado de la Unidad, Diego de Souza. Referente Territorial de Género de Inmujeres, señora Adriana Mirabeles. Vicepresidente del Frente Amplio, señor Walter Campos.

Seguidamente se dará lectura por secretaría de las misivas recibidas.

SEÑORA DIRECTORA GENERAL.- Salto, 25 de marzo de 2019

Sr. Alberto Subí

Presidente de la Junta Departamental de Salto

Presente

A través de la presente, agradezco a usted la invitación cursada con motivo de realizarse el día 28 de marzo la sesión extraordinaria en conmemoración del “Día Internacional de la Mujer”.

Con motivo de estar asistiendo al Homenaje por el día de la mujer que se estará realizando el mismo día en el Salón de los Pasos Perdidos en conjunto con las dos cámaras, lamento no poder asistir a tan merecido reconocimiento.

Hago llegar mis saludos a usted, al cuerpo que usted preside y especialmente a todas las mujeres que lo componen, así como también a las funcionarias de la Junta Departamental de Salto.

Sin otro particular, le saluda atentamente.

Dra. Cecilia Eguiluz. Representante Nacional de Salto por el Partido Colorado.

 

Salto, 28 de marzo de 2019

Señor Presidente de la Junta Departamental de Salto

Alberto Subí

Presente

Agradeciendo la invitación que recibiera tan gentilmente para la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, padeciendo un postoperatorio acuso mi inasistencia, formulando votos por una sesión de la junta que con los honores que   se merece la conmemoración puedan compartir esta sesión extraordinaria como se merece la situación, y hecho que se conmemora.

Atentamente.

Escribano Luis A. Avellanal. Presidente de la Comisión Departamental del Partido Nacional.

 

Cámara de Senadores. Particular

Germán Coutinho

Senador

Saluda con distinguida consideración y estima al señor Presidente de la Junta Departamental don Alberto Subí, por su intermedio haga extensivo a integrantes de la Comisión de Derechos Humanos, Desarrollo Social y Género y demás autoridades presentes, les agradece la invitación recibida para la sesión extraordinaria que se llevará a cabo con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

Ineludibles compromisos del cargo impiden pueda acompañarlos en esta oportunidad.

Al excusar inasistencia, aprovecha la ocasión para felicitar a todas las homenajeadas y les desea que la sesión cuente con el brillo que merecen.

 

Salto, marzo 28 de 2019.

Frente Amplio. Comité de Base Cerro

Salto, 28 de marzo de 2019

Junta Departamental de Salto

El Comité de Base Cerro del Frente Amplio Salto recibió una invitación a la sesión extraordinaria en el día de la fecha, convocada por la Comisión de Derechos Humanos, Desarrollo Social y Género, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. En dicha sesión se realizará reconocimiento, entre otras, a nuestra entrañable compañera militante ex presa política, luchadora por las causas sociales, Mtra. Edith Castillo.

Edith fue víctima de uno de los períodos más crudos de nuestra historia. Nos referimos a la dictadura cívico- militar y sus momentos previos. Ella junto a tantas otras compañeras fue detenida en 1972, en pueblo Belén, durante el gobierno del Partido Colorado, encabezado por Juan María Bordaberry, trasladada al cuartel del Batallón de Infantería N.º 7 de Salto y posteriormente  al departamento de Paysandú, al galpón del puerto, transformado en centro de detención. En los primeros meses de 1973, aún con el gobierno del Partido Colorado fue llevada a la cárcel de Paso de los Toros. Edith sufrió allí la detención y tortura durante la dictadura por su ideología de izquierda y su militancia política y social.

Este Comité de Base no puede estar ausente en tan merecido reconocimiento de una compañera que fue y es pilar fundamental de este comité, siendo en varios períodos nuestra secretaria de organización y actualmente integrante de dicha comisión.

¡Salud compañera!

Muchas gracias a la Junta Departamental de Salto.

Fabián Ricciardi. Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE.- Finalizada la lectura de las salutaciones recibidas, quiero informarles que una vez finalizada la sesión, los presentes podrán disfrutar de la actuación del conjunto lubolos La Tambora, quien realizará frente al edificio un gran espectáculo.

SEÑORA GRATTONE.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- A continuación, tiene la palabra la presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Desarrollo Social y Género, señora edila Ana Grattone.

SEÑORA GRATTONE.- Buenas noches, señor presidente, señores ediles, autoridades aquí presentes. Buenas noches a cada una de estas mujeres que hoy vamos a reconocer. Buenas noches, público en general dentro y fuera del recinto.

En la noche de hoy, la Comisión de Derechos Humanos, Desarrollo Social y Género le da la bienvenida y agradece la presencia de cada uno de ustedes; y, ya casi finalizando el mes de marzo, mes que es referente por las distintas actividades en homenaje y reconocimiento a las mujeres.

Desde la junta y desde nuestra comisión quisimos hacer un humilde reconocimiento a cada una de ustedes, mujeres, mujeres distintas entre sí, pero al mismo tiempo están comprometidas en la lucha social para empoderar a la mujer día a día a través de sus distintas actividades.

No solo las mujeres tenemos que comprometernos en esta causa, necesitamos a hombres comprometidos también, que trabajen a nuestro costado, que trascienda la política, la religión y la clase social. Necesitamos seres humanos que miren al otro con  ojos de sororidad. Sé que se está trabajando en los derechos de las mujeres, pero también sé que a esos derechos hay que hacerlos cumplir. Tenemos que revertir la situación del maltrato y femicidio hacia las mujeres. Algo está fallando, compañeros,  y nosotros, como políticos, como legisladores, tenemos que buscar la falla. Nos debemos a la sociedad, nos debemos a esas mujeres que gritan “ya no más”. Pero para lograrlo, tenemos que estar unidas y unidos sin tanta mezquindad política y social, porque hablar, hablamos todos muy lindo, pero a la hora de actuar o de concretar, muchas veces miramos para otro lado. Tenemos que ponernos de acuerdo en que el tesoro más grande es preservar la vida de cada uno.

Desde mi lugar y representando a mi partido, le doy la bienvenida a Ana Aguirre, Esther Galbarini, Alejandra Fagúndez, Rosita Cecchini, Adriana Espinosa, Elsa Arrieta, Ofelia Dubarry, Ana María Henderson, Edith Castillo, Ali Grisolia. Y en representación de la comparsa lubola de mujeres La Tambora, a Katherine Díaz y Melina Godoy Barcos. Un fuerte saludo a todas esas mujeres que están ahí afuera.

Se preguntarán por qué reconocer en el mes de la mujer a un conjunto lubolo. Este conjunto o colectivo, como así se definen, es un grupo importante nada más ni nada menos que de más de ochenta y cinco mujeres, que utilizan el candombe y los tambores para formar parte de un colectivo social, donde a través de la danza, el canto y el repique, interactúan con distintas figuras y colectivos salteños. Esta danza las identifica y la usan para revalorizar a la mujer.

Se formaron en febrero de 2018 y su primera participación en público fue el 8 de marzo de ese año. Se definen como un colectivo donde se autogestionan, no tienen directores ni líderes, son todas referentes en lo que hacen, con un equipo de trabajo y propuestas en lo artístico y cultural, invitando a la reflexión sobre las cuestiones de género, derribando estereotipos y siendo protagonistas.

Han realizado ferias económicas solidarias para amigos y familiares, no solo con el fin de beneficiarlas en lo económico, sino que también se movilizaron y dieron vida los domingos a la querida plaza Flores, transformándola en movidas artísticas y culturales.

Se han sumado a la visualización de la problemática de la violencia de género y los femicidios, llevando como parte del colectivo el cartel de NI UNA MENOS. Este espíritu y la propuesta del candombe tocado y bailado por mujeres, las llevó a ser invitadas en numerosas actividades. En escuelas, centro juvenil Don Atilio, marcha por la diversidad, cierre de talleres de carnaval de INEFOP en el teatro Larrañaga, presentación del candombe para el simposio de música, sonido, danza y movimiento en América Latina y el Caribe, acompañaron la lucha por el 6%+1 para la educación, la campaña por el aborto seguro y gratuito, ley  integral para personas trans, marcharon en el día internacional de la eliminación de la violencia contra mujeres, niñas y niños, además de concentrarse numerosas veces en contra de los femicidios, abusos a menores de edad, transfobia, desaparición forzosa de gurisas y para reclamar y reivindicar los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTI. Clase en movimiento para terminar con el cáncer de mamas promovida por Action Gym.

En lo que va de este año, fueron parte del desfile de llamadas locales y llamadas al puerto de Salto, desfile de carnaval en Belén, escenarios en termas del Daymán, del carnaval en la ciudad de Durazno, carnaval popular en Concordia. También parte del colectivo se unión con compañeras de Maldonado haciendo un candombe de resistencia en la marcha de FUCVAM en Punta del Este, en reclamo de una plataforma económica de igualdad para todas las cooperativas del país. La organización y autogestión rumbo al 8 de marzo pasado, donde muchos integrantes participaron activamente junto a decenas de mujeres involucradas, trabajando en colectivo de lo que fue una marcha multitudinaria.

La Tambora aún tiene mucho por delante y su objetivo más próximo es poder tener un espacio para gestionar, donde promover la participación de la ciudadanía en talleres artísticos, culturales, informativos, y en pro de la descontrucción de estereotipos de género, desde la diversidad y trabajo colectivo, no solo para la comparsa sino para otros colectivos y agrupaciones que aún no tienen un espacio y que también están haciendo cambios en la sociedad promoviendo la cultura, el respeto y los derechos. Quieren fortalecerse como colectivo y circular el candombe y la resistencia de mujeres y disidentes por los barrios y los pueblos del departamento.

Cómo no reconocer a estas mujeres, más allá de que no tengan una trayectoria. Gracias, gracias  por estar comprometidas en la causa, gracias por darle valor a la vida y defenderla, gracias, porque mientras sigan habiendo mujeres como ustedes, se lograrán grandes cambios dentro de la humanidad. Por las que no están, por las que estamos y por las que vendrán, gracias, muchas gracias a cada una de ustedes.

Señor Presidente, aquí termina mi oratoria. Me quiero despedir, y agradecer que después de un año de no estar sentada en esta banca, tuvo la cortesía el señor edil Carbajal en cedérmela. Para  mí es un honor presidir la Comisión de Derechos Humanos y voy a seguir trabajando desde mi lugar.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA CENTRÓN.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.– Gracias a usted, señora edila, por sus palabras, y por el reconocimiento, que solo la democracia puede permitir estos cambios.

Tiene la palabra la señora edila Mariana Centrón.

SEÑORA CENTRÓN.– Buenas noches, señor presidente; buenas noches compañeros y compañeras ediles, buenas noches a las homenajeadas.

En mi caso, voy a homenajear a dos grandes compañeras, Alí y Edith, pero también reconocer a Esther por su trayectoria, a quien agradezco que esté acá. Disculpen las demás, a las que no conozco tanto aunque a la alcaldesa sí.

Me voy a referir a dos grandes compañeras, pilares hoy de nuestro Frente Amplio de Salto, y voy a empezar por mi gran compañera Edith, que nos ha tomado en su ala a veces como madrecita.

Edith nace en Salto, el 29 de diciembre de 1940. Actualmente es jubilada de maestra. Su madre fue Juana Castillos, y su abuela Filomena Soberon. Fue criada junto a primos, amigos, tíos y tías en el barrio Saladero, de lo cual recuerda disfrutar de baños en el río con primos y amigos, y los hermosos atardeceres, paseos en chalanas, beber agua de manantiales, visitas al saladero, donde trabajaba un tío haciendo la faena. Recuerda haberse levantado a las cuatro de la mañana varias veces a ver el trabajo en el saladero La Caballada. Tiene un recuerdo muy feliz de su infancia.

En su casa siempre se habló de temas políticos, por distintas razones acudía a clubes de blancos y colorados pero recuerda haberse interesado por los políticos socialistas, a quienes tímidamente escuchaba de lejos en las campañas electorales. Al respecto, recuerda que lo que más le llamaba la atención es cómo planteaban la realidad de mucha gente que vivía en la pobreza, las injusticias y los valores democráticos. También le llamaba la atención que nadie los votaba.

Fue creciendo y en su mesa se empezaron a discutir temas de la Argentina, de lo mal que estaban pasando sus parientes argentinos y el cierre de fronteras. Recuerda que en su familia no estaban a favor de Perón.

Por la misma época recibió la influencia del pensamiento de brillantes profesores que tuvo en el liceo, como Fontes o Thevenet. La literatura le transmitía algo especial y a través de ella se fue forjando la idea de que algo había que hacer por los más desdichados y menos privilegiados de la sociedad. En su casa circulaban diarios como El Sol o Marcha, que ella devoraba para poder acrecentar el análisis de la realidad que ya no podía dejar a un lado.

Se recibe de maestra rápidamente por ser buena estudiante y se va a trabajar al norte, a Artigas, donde recibe influencia ideológica de Sendic además de estar en contacto con la realidad de familias muy humildes. Recuerda haber asistido a una charla de Eduardo Galeano, que la dejó impactada.

Toma contacto con maestras muy sensibles a la realidad de la gente, maestras que daban todo lo que tenían a sus alumnos y sus familias. Hoy en día, muchas de esas maestras comprometidas con las causas sociales, están desaparecidas. Comenzó a ponerle valor a la solidaridad de la gente. Niños que iban descalzos con túnicas roídas. Recuerda que en aquella época el Estado dotaba de algunos cuadernos, lápices, túnicas y moritas a los niños pues el Estado jugaba un rol social que en la dictadura desapareció totalmente.

Se traslada a Belén, donde recuerda que le dieron el cargo de directora que después de la cárcel jamás le reconocieron.

Funda el comité de base del Frente Amplio en Belén con compañeros como Tilo Chácharo, quien estuvo preso como ella. Sus aportes al Movimiento Tupamaro fueron superficiales al inicio, más comprometidos al final pero nunca pasó a la clandestinidad pues fue presa en democracia, en mayo del año 1972.

La detienen en Belén, la trasladan a Salto y luego a Paysandú, donde colocan a las mujeres en galpones. Aún recuerda el número de celda: 33. Recuerda que para poder ir al baño debía gritar por horas. En febrero del año 1973 la apartaron de sus compañeras de celda, diciéndoles que quedaran prontas para un traslado que demoró unos días en llegar y, por supuesto, eso las llenaba de incertidumbre. En esos días se dan los comunicados 4 y 7, y el golpe de Estado. Recién cuando todo vuelve a la “normalidad” se la llevan a Paso de los Toros, cárcel donde estará desde el año 1973 al año 1977. Recuerda que la pusieron en el sector de “peligrosas”.

En el libro “Una cárcel olvidada”, las mujeres que estuvieron presas allí cuentan de una manera muy clara y sencilla los años vividos, donde rescatan la solidaridad entre ellas, los cuidados, la ayuda de los familiares que recorrían grandes distancias para verlas, la ayuda a los familiares más humildes para que pudieran ver a las compañeras. Destaca Edith que en la cárcel las cosas de la vida cotidiana cobran un valor incalculable como una frazada, un cepillo, pero destaca sobre todo el aporte cultural que les dio la cárcel. Recuerda que hacían grupos de estudio, de geografía, de historia y hasta de inglés, que era breve porque ni bien los oficiales se daban cuenta, desarmaban a los grupos, no permitiéndoles agruparse.

Edith se autodefine como una persona calma, tranquila y muy organizada, y fue eso lo que les dio a las compañeras presas.

Los 26 de marzo, fecha de aniversario del primer acto de masas del Frente Amplio, se reunían y cantaban aunque supieran que después venía la represión.

En particular recuerda que un 26 de marzo entró la guardia y a algunas las golpearon, pero a una de las compañeras le tiraron algo inflamable que la quemó y ella gritaba y lloraba, y Edith, aunque estaba toda machucada, a través del diálogo de las paredes, fue logrando calmarla. Recuerda esa situación en particular porque Hugo Batalla denunció dicha situación en la Cruz Roja.

Eso se da en el marco de las últimas represiones y luego, al tiempo, son trasladadas a la cárcel de Punta de Rieles, donde logran enterarse que se están llevando adelante las negociaciones para que termine la dictadura y las liberen.

Cuenta Edith que los familiares tenían mucha expectativa en cuanto a que cuando terminara la dictadura se pudiera acusar a los genocidas asesinos y torturadores, jamás se les pasó por la cabeza que los delitos cometidos en las cárceles fueran perdonados.

Edith sale en libertad el 3 de enero de 1985 y en julio ya la habían restituido como maestra. Es afortunada y trabaja en la Escuela 95 de Salto Nuevo, donde es recibida por un excelente grupo de maestras y directores que siempre la apoyaron hasta jubilarse, en el año 2003.

Debido a su gran inteligencia y trabajo logra obtener un puesto de docente de informática, que en aquella época no era común, y también trabaja en el proyecto social Don Atilio.

A partir del año 2003 retoma su militancia política en el Movimiento de Participación Popular y más tarde en la agrupación Arerunguá, llegando a ocupar el puesto de delegada de base en el plenario departamental. Asimismo inicia su militancia en el comité de base Cerro, donde milita hasta hoy.

Su humildad y condición de mujer le impidieron ocupar cargos importantes dentro de la estructura del Frente Amplio pero es una militante responsable, honesta y trabajadora, ejemplo de muchas.

Y ahora me voy a referir a la compañera Alí Amara Grisolia Karaichev.

Alí nace en Salto el 7 de agosto de 1944, tiene 75 años. Hija de Poli Avelino Grisolia y de la hermosa Natalia Karaichev, a quien pude conocer. Tiene un hermano (Antonio), padre de tres hijos, entre ellos mi querida amiga Natalia.

Su padre peluquero y su madre “rusa trabajadora” –como la llama Alí- hizo de todo: ama de casa, almacén, trabajó en un museo y en una zapatería. Se crió en el centro, fue a la Escuela 8 y después a la Escuela 2. Recuerda que en la escuela las maestras observaban las orejas y las uñas de los niños pero lo hacían con tanto cariño que ni cuenta te dabas que era “discriminación”.

Se autopercibe como una persona muy inquieta, intelectualmente hablando y físicamente hablando, aunque nunca se destacó como buena alumna. Los días de lluvia le encantaban porque la maestra las hacía quedarse adentro y leer y recitar poesía. Recuerda que en su casa se hablaba de política, de las injusticias, de los valores democráticos. Su padre en especial le transmitió valores sagrados, como: no opinar sobre los demás en forma despectiva, no pelear con las amigas y ser solidaria. Amaba ir al cine, a la matiné y le gustaba leer los comentarios que se hacían de las películas.

Frecuentaba la Plaza de Deportes, donde practicaba toda clase de deportes: voleibol, atletismo, tirar la jabalina; siempre participó en todo aunque siempre salió segunda y siempre recibió el apoyo de sus padres.

En el liceo era una del montón pero le gustaba psicología, filosofía y lenguaje. Recuerda que empezó a integrarse a grupos de militantes del Partido Socialista, donde leían diarios y revistas. Se preocupaba por las noticias del exterior, la situación de Argelia, de Vietnam. Al respecto expresa: se peleaban los de arriba y allá abajo el pueblo sufriendo y resistiendo.

Empezaron a llegar noticias de Montevideo, de las muertes de algunos estudiantes y los tatuajes que les hacían a mujeres estudiantes con la cruz esvástica. Le parecía increíble que en nuestro país estuviera ocurriendo eso. Recuerda que empezó a circular la noticia de la existencia de grupos paramilitares en Uruguay que secuestraban personas o mataban estando en democracia, y que nadie iba preso.

Alí, si bien se nutría de todas estas noticias no tenía aún una definición política clara en aquel momento, ella escuchaba. Está orgullosa de haber crecido en una familia donde se le brindaba mucha libertad para pensar y para reflexionar sobre la realidad.

Ya estudiando magisterio conoce personas excelentes. Destaca al profesor Ariel Duarte que insistía que para aprender y para comprender a veces hay que “machacar”.

Se une a las brigadas socialistas, hacen manifestaciones, participa en pintadas y volanteadas. Fue todo un proceso de involucramiento, no sabe dónde empieza ni dónde termina.

Recuerda que en una ocasión viaja a Montevideo con un grupo de estudiantes de magisterio para conocer las escuelas especiales, donde quedó impactada por todo lo que se lograba con los niños con discapacidad. Le impactó ver niños ciegos que subían y bajaban un tobogán más rápido que ella. Fueron al teatro y al cine a ver justamente la película “La rebelión de Argelia”, que marcó mucho su percepción de la realidad mundial.

Ese día, después del cine, salió a la calle y se encontró con un enfrentamiento entre estudiantes y militares con perros y caballos. Aquella monstruosidad le quedó grabada para siempre.

Vuelve a Salto y se dedica de lleno a las brigadas socialistas. Se une a un grupo de ayuda del MLN. Al respecto se acuerda que su padre le decía “vos no sabes decir que no”.

Su período de presa lo recuerda relacionado con la solidaridad que había entre las presas. La cárcel era otro mundo donde se desarrollaban otras habilidades y sentidos, además del sentido de la responsabilidad. Las compañeras se juntaban para mantener la cabeza sana. “Nos destacábamos por el buen trato y la buena educación hacia la tropa. Muchas veces los soldados rasos o tropa eran analfabetos y a veces no entendían lo que decíamos por simple que fuera la palabra u oración. Los oficiales los despreciaban tanto como a nosotras, y se notaba”.

Cuando la detuvieron recuerda que no conocía a nadie pero los solados conocían todo de ella. Al principio estuvo incomunicada y si veía a algún preso siempre notó que no eran de Salto. Oía ruidos, hacía frío, había humedad, había guardias buenas y malas. Si las presas lograban estar juntas enseguida las separaban. Reflexiona diciendo “todos estábamos aprendiendo a vivir en el infierno, ellos también”. Nos cortábamos el pelo para no provocar o pasar lo más desapercibidas posible. Sin embargo, ella nunca pudo pasar desapercibida porque es su esencia hacer chistes, reírse, incluso en esas circunstancias. Siempre les tuvo terror a las arañas y en una ocasión le tocó una celda que tenía en el techo muchas arañas y grito hasta que logró que le pusieran una carpa, “la gitana”, le decían.

Recuerda que le aplicaron un test psicológico y nunca entendió para qué.

Las observaban todo el tiempo, incluso cuando iban al baño, observaban con quién te gustaba juntarte para separarte, pero la solidaridad era más fuerte porque siempre lograban reunir al grupo.

Se ayudaban entre ellas y aprovechaban de la sabiduría de algunas compañeras que eran grado 5. Recuerda con cariño a Leticia Soler del PVP, describe esos momentos como que siempre estaban destapando potes de dulces. Agrega: en la amarga cáscara de la verdad siempre se encuentran rondas de dulzura escondidas.

En solidaridad era más fácil enfrentar la vida contra la tortura física y psicológica.

Era una obligación mantener la alegría para nuestras familias. Afuera nuestras familias también eran solidarias entre ellas. Eran una gran familia. Recuerda que se ayudaba a familias de “pata al suelo” para poder ver a sus familiares presas. A muchas de ellas les enseñaron a leer.

El libro “Una cárcel olvidada” es todo esto, porque el dolor está escondido atrás de la felicidad, la solidaridad y los momentos compartidos.

Recuerda que bordaban y tejían para que las familias vendieran para llevarles elementos vitales de higiene y comida.

Al salir de la cárcel quiso retomar magisterio pero no le permitieron y después cuando le permitieron ya no quiso, “le había pasado la hora”.

Por diecisiete años integró un elenco de teatro que recuerda con mucho cariño. No ganaba nada pero le llenaba el alma.

Integró la Conadehu, Comisión Nacional de Derechos Humanos, en ocasión del referéndum de la Ley de Impunidad.

Hizo cursos de yoga, control de la energía, cuidó enfermos, fue contrabandista, y no recuerda qué otros oficios hizo.

Militó en el MPP y más tarde en la Agrupación Arerunguá, además en el Comité Zona Este.

Se autodefine como que no se deja ganar por el pesimismo y es fiel a sus ideales.

Con Edith han estado toda una vida juntas, solo las separaron unos meses cuando se fueron a Punta de Rieles. ¡Pobre Edith, la tuvo que aguantar siempre!

Y por último quería leerles un poema de Violeta Parra, que era una de las canciones que ellas cantaban.

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio dos luceros, que cuando los abro

Perfecto distingo lo negro del blanco

Y en el alto cielo su fondo estrellado

Y en las multitudes el hombre que yo amo

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado el oído que en todo su ancho

Graba noche y día, grillos y canarios

Martillos, turbinas, ladridos, chubascos

Y la voz tan tierna de mi bien amado

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado el sonido y el abecedario

Con él las palabras que pienso y declaro

Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando

La ruta del alma del que estoy amando

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado la marcha de mis pies cansados

Con ellos anduve ciudades y charcos

Playas y desiertos, montañas y llanos

Y la casa tuya, tu calle y tu patio

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio el corazón que agita su marco

Cuando miro el fruto del cerebro humano

Cuando miro al bueno tan lejos del malo

Cuando miro al fondo de tus ojos claros

 

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado la risa y me ha dado el llanto

Así yo distingo dicha de quebranto

Los dos materiales que forman mi canto

Y el canto de ustedes que es mi mismo canto

Y el canto de todos que es mi propio canto

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Muchas gracias, señor presidente.

(Aplausos)

SEÑORA MAGNÍN.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señora edila.

Tiene la palabra la señora edila Stella Magnín.

 SEÑORA MAGNÍN. Buenas noches a todos.

Señor secretario municipal, Fabián Bochia; invitados especiales, autoridades, público en general, señoras homenajeadas, señor presidente, señoras y señores ediles: Salto siempre ha tenido Mujeres Destacadas y Representativas en los diferentes ámbitos que desarrollan sus actividades. Todas muy valiosas que nos enorgullecen en el día de hoy al recordar el Día Internacional de la Mujer. En este legislativo siempre se realizaron estos reconocimientos, y hoy tenemos el placer de reconocer a todas estas mujeres que luchan a diario por hacer una sociedad más justa y mejor.              

Tengo el orgullo de poder reconocer a una mujer de la campaña de nuestro departamento, la señora María Alejandra Fagúndez: Alcaldesa del Municipio de Mataojo por dos períodos: 2010-2015, 2015-2020.

Este municipio abarca trece poblados.

María Alejandra nació en Salto y se crió en la zona de Mataojo, no en el pueblo sino en una estancia donde sus padres trabajaban.

Son nueve hermanos, y para ir a la Escuela N.° 40 pasaron muchos sacrificios.

Su madre los traía a caballo. Cuando tenía alrededor de diez años se fueron a vivir a Pueblo Fernández donde su padre puso un pequeño comercio y plantaban chacras y ella y sus hermanos ayudaban. A los catorce años aprendió a manejar y salía con su mamá a hacer reparto de mercaderías a distintos pueblos de la zona regresando siempre tarde de la noche, ya que los caminos eran intransitables.

Cursó solamente el primer año de secundaria aquí en Salto porque extrañaba mucho. Su madre la había ingresado al Hogar Estudiantil Municipal de Salto pero no se adaptó y regresó al pueblo.

Realizó un curso de peluquería en el departamento de Rivera.

Su interés por la política surge porque siempre acompañaba a su madre a hacer giras políticas y siempre fue algo que la atrajo.

Comenzó a trabajar en política de la mano de don Elio Machado quien trabajaba para la colectividad de Vamos Salto liderada por el Senador Germán Coutinho.

Fue él quien le propuso trabajar en la política que era algo que ella desconocía, pero teniendo en cuenta su trabajo en la peluquería, que es un lugar de reunión, le pareció interesante y aceptó entonces, fue así como dio sus primeros pasos.

Comenzó a hacer sus primeras giras alrededor del año 2005, a hacer reuniones en su casa, aportar ideas, siempre le gustó ayudar a la gente, ayudar en lo que podía, si veía un problema, una necesidad, ella siempre quería aportar soluciones.

Apoyada por Coutinho comenzó a trabajar por su candidatura. Siempre tuvo gente que la asesoró y la ayudó y es así que en el año 2010 fue electa alcaldesa por primera vez.

Fue Convencional por primera vez. Su Lista fue la 1115 y llevaba el nombre de “La fuerza del Interior”.

Divide su tiempo en el cargo de alcaldesa, ama de casa, peluquera, madre de Daiana de veintitrés años, María Belén de diecisiete y Lucas de trece, siendo una orgullosa abuela de Evelyn Alejandra de seis años.

En todos estos años además de su trabajo propiamente dicho, ha tenido muchas experiencias: viajes, intercambios y otras invitaciones que lo destaca siempre.

Estuvo participando en la XII Cumbre Hemisférica de Alcaldes y Gobiernos Locales en Punta del Este, que son instancias siempre que la han ayudado mucho, porque es una persona tímida, de poco hablar, un bajo perfil y estas salidas la han ayudado mucho a conocer gente e intercambiar ideas.

En el 2017 fue invitada a viajar a Colombia. También participó en la Mesa de los Municipios. En talleres de Mujeres Políticas en Punta del Este, y, año a año en los plenarios de los municipios de Montevideo.

En el 2018 participó en Cursos Regionales en Salto cuyas capacitaciones las realizó en la Universidad Católica.

A pesar de la distancia siempre que hay una invitación para alguna capacitación hace todo el esfuerzo de poder participar “porque se aprende mucho” –dice ella-.

Los dos períodos han sido muy diferentes pero ambos han tenido cosas positivas. Es muy distinto trabajar con tu partido político a trabajar con la oposición.

Podríamos continuar con las actividades de esta Gran Mujer que afronta todos los días, con un heroísmo extraordinario, las vicisitudes de esa afanosa vida por brindarle lo mejor a su comunidad.

Han transcurrido ocho años de este compromiso de lucha y trabajo porque ella ocupa este cargo por decisión de la ciudadanía.

Estoy segura que cuando culmine esta etapa seguirá luchando por lo que falta aún y junto a los vecinos luchará por lo que está faltando de este compromiso de trabajo.

Deseamos que este ejemplo de vida sea imitado por forjar una sociedad más humana, más culta para honor de nuestro país.

Muchas gracias.

 (Aplausos)

 SEÑORA COSTA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias, señora edila, por sus palabras.

Tiene la palabra la señora edila Roxana Costa.

SEÑORA COSTA.- Buenas noches señor presidente, señores ediles y edilas, público en general.

Quiero saludar especialmente a todas las mujeres aquí presentes.

En este caso queremos reconocer a una mujer que nació en la Colonia 18 de Julio, en una familia de gente muy trabajadora.

Hizo su etapa escolar en la Escuela N.° 31, cursando su etapa del secundario en el Liceo N.° 3 de la Zona Este y su preparatorio lo realizó en el Liceo Osimani y Llerena. Continuando su carrera con la especialización en enfermería.                         En 1974 concursó para un cargo en la policlínica de la Colonia 18 de Julio. Al año siguiente, y habiendo ganado dicho concurso, obtiene su titularidad comenzando a ejercer como enfermera al Servicio de ASSE.

En 1998 también pasa a formar parte del plantel de enfermeras del CAM, cumpliendo servicios de enfermería en la policlínica: Enfermería Externa y Cuidados Paliativos, no solo en Colonia 18 de Julio sino también en Hipódromo, Gestido, Tropezón, barrio Albisu y zonas de chacras.

Integrando durante varios años la Comisión de Apoyo de la Colonia 18 de Julio brindando su total colaboración.

Asimismo corresponde destacar su permanente actividad en el rol político dentro del Partido Colorado, siempre buscando ayudar a los más necesitados de su zona.

Esta mujer de espíritu solidario que siempre estuvo abierta a escuchar diferentes situaciones y brindar su apoyo para superar etapas a veces muy difíciles de los pobladores de la querida Colonia 18 de Julio y sus alrededores.

Es para mí reconocer en este plenario a Rosita Cecchini un orgullo y un acto de justicia por toda su trayectoria y por su gran labor humana que desarrolló y desarrolla”.

Gracias.

(Aplausos)

SEÑORA MÁRQUEZ.– Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señora edila, por sus palabras.

Tiene la palabra la señora edila María de los Ángeles Márquez.

SEÑORA MÁRQUEZ.– Buenas noches, señor presidente.

Hoy es un día especial.

Le doy la bienvenida al señor Secretario de la Intendencia, al público en general. ¡Me encanta ver la junta llena! Siempre digo lo mismo. A los exediles que están en ese lugar de los invitados privilegiados, que son como dueños de casa, excompañeros. ¡Es tan lindo ver la junta llena! A todas las homenajeadas, cada una de ellas con sus cualidades, sean del partido que sean, bienvenidas todas; a nuestros compañeros ediles de todos los partidos.

He escuchado algunas frases que voy a obviar, porque hoy no hay ánimo ni de polemizar ni de debatir, pero he escuchado algunas frases sobre todo referidas a la dictadura, que no se entregaban útiles y varias cosas que no son correctas, y que fueron errores dirigidos, y que fueron realmente frases muy equivocadas que las voy a dejar pasar porque justamente el ánimo hoy es de fiesta, y me parece que no tiene que haber hoy animosidades negativas; así que las voy a dejar pasar.

Y voy a hablar de quien para mí es un gran placer, un gran honor, y una alegría enorme que me ha tocado homenajear; a una amiga, a una persona que no solo porque la quiero es amiga sino porque además la admiro; es como la pareja de uno, uno está al lado de las personas que admira, y a esta persona yo la admiro y como la admiro la quiero homenajear.

No dudamos ni un segundo cuando había que sugerir una mujer para reconocer. La imagen de la querida Esthercita –porque así le decimos todos-, surgió inmediatamente en mi mente cuando había que homenajear a alguien.        Más allá del cariño, de su personalidad amigable, de su profesión que ejerció intachable en toda su vida, más allá de su impronta, más allá de su tarea solidaria está la entrega hacia los demás, esa solidaridad que practicó durante toda su vida. Y no todo el mundo tiene eso, no todo el mundo tiene eso, no todos conocemos personas que tengan una solidaridad que le dediquen su vida entera hacia los demás; y los que conocemos a Esther, Esther es así, ella dedica a los demás mucho más de lo que dedica hacia ella.

Esther María Galbarini Pereira, es de cuna de padre blanco y madre colorada. Pero según cuenta la misma Esther, ella se volvió colorada cuando la madre le puso la lanita roja en la frente para hacerle esa simpatía para el ojeo, y bueno, después de eso, ya no tuvo arreglo, la volvió colorada toda la vida, y acá la tenemos, gracias a Dios, bien colorada para toda la vida. “No hubo vuelta atrás´” según ella. Así que fue culpa de la mamá, pudo más la mamá que el papá en eso. Colorada y batllista dice ella, bien colorada y batllista.

Esther es mamá de dos hijos, tiene cuatro nietos, es doctora en derecho y ciencias sociales, abogada, profesora de inglés también. Niña empoderada, si será empoderada, que su mamá se sorprendió muchísimo porque a los ocho años le dijo “mirá mamá, yo quiero ser abogada, porque quiero salvar a las mujeres que sufren violencia doméstica”, y que con ocho años a una madre le digan eso y ya esté tan segura de lo que quiere hacer, realmente es porque sabía lo que quería hacer, estaba segura. Y la querían convencer de que haga otra cosa; que sea docente.., le decían: “mirá que ser escribana es más fácil”, “no, no, quiero ser abogada -les decía- y voy a salvar a las mujeres que sufren violencia doméstica”  y así fue y así lo hizo. Y cómo lo hizo. No de cualquier manera. La verdad es que es un placer.

Esther, compañera de Eduardo Panizza, que debe andar por acá, que desde hace poco no lo tenemos pero seguro que debe estar por acá acompañándola a ella, a sus hijos, a sus nietos y a todos nosotros con ese humor maravilloso que tenía ese hombre, ese bello hombre que ella amaba, ese rubio de ojos celestes que nunca lo va a terminar de adorar y que lo recordamos con tanto cariño y alegría, como debe ser.

No se puede salir a caminar, señor presidente, con Esther, yo le recomiendo que nunca salga a caminar una cuadra con Esther, es misión imposible. La paran, la acosan, le recuerdan anécdotas, es increíble, la saludan, la llaman, todos le dan besos, la abrazan, le agradecen favores que ha hecho, porque ella hasta gratis si tenía que hacer alguna gestión  jurídica la hacía. Pero ella ayudaba a todos, no dejaba a nadie a pie. Hay miles de casos que los podemos comprobar. Claro, así como no se va a hacer querer Esthercita, si era la Esther del pueblo, era la abogada de todos. A todos ayudaba, no sabía decir que no. Entonces, uno sale a caminar con Esther y no vuelve, no se puede hacer una cuadra, es real eso porque lo hemos comprobado en carne propia.

Acá viene el por qué del reconocimiento, no solo porque ha sido una abogada que ha hecho tantas cosas buenas. Desde del 23 de febrero de 1995, junto a un grupo de personas notables, Esther forma parte del famoso grupo “Vivir” que muchos acá se acordarán. El grupo “Vivir” tenía como objetivo ayudar a mujeres que se encontraban en situación de violencia doméstica. En aquella época no había leyes de violencia doméstica. Mucho antes de que existiera aquella primera ley que se votó en el gobierno de Jorge Batlle, en el 2002.

Ese grupo “Vivir” ayudó a cientos de mujeres. Miren que intenté buscar el número exacto y no pudimos. Eran tantos cientos de mujeres que ayudaban que fue impresionante. Fue creciendo tanto el grupo “Vivir” que empezaron a ayudar a mujeres de otros departamentos, porque sabían que existía acá y se empezaron a acercar mujeres de todos los departamentos. Primero los más cercanos, después los más lejanos. Tanto se empezó a saber la hazaña del grupo “Vivir” que se empezó a acercar gente de Concordia, gente más cercana de Brasil, y es así que viajaban a Brasil, a Paysandú y a Concordia  a dar charlas de capacitación y así se fueron extendiendo que se volvieron hasta casi internacionales y fue una cosa impresionante el fenómeno del grupo “Vivir”. Una cosa increíble. Un fenómeno realmente. Porque hacía falta ese tipo de gente que hiciera esa hazaña que era un fenómeno tristísimo pero que no había quien lo atendiera. Entonces el grupo “Vivir” tomó una preponderancia muy importante.

Este noble grupo fue creciendo de una forma increíble y luego de ayudar a cientos y cientos de mujeres que sufrían este flagelo, que hasta hoy existe y todos sabemos, pero, claro, hoy hay otras herramientas, llegaron a crecer tanto que fueron surgiendo otros grupos de ayuda, fueron surgiendo las leyes, fueron surgiendo otros movimientos por suerte, y todo el mundo se fue empoderando de este tema y se volvió una cuestión de Estado, y todos los partidos se compenetraron en esto y también sumando, reformando y mejorando las leyes que se empezaron a crear.

Primero se reunían en la casa de Esther, los primeros notables que crearon el grupo “Vivir”  se reunían en la casa de Esther. La Jefatura de Salto después reconoció que esto fue tan grande, que el grupo “Vivir” tenía una meta tan fantástica, que les dio un salón y se reunían en la Jefatura, entonces tenían otro ámbito para empezar a trabajar. Fueron tan reconocidos que fue increíble el crecimiento.

No quiero dejar de nombrar a algunas mujeres que fueron muy influyentes en el grupo “Vivir”. Realmente marcó una etapa muy importante en la violencia doméstica. Personas como Any Falletti, abogada, como Sara  Larrosa, Elizabeth Durán, Gissella  Caram, personas que ayudaron mucho en este proyecto y que realmente merecen ser nombradas.

Luego Esther se jubiló, se crearon otros grupos de ayuda en estos temas, y hoy si nos ponemos a pensar este grupo no tiene ya estos objetivos porque existen, por suerte, otros mecanismos que tratan los problemas de la violencia doméstica.

Hoy, con Esther jubilada, disfrutando sus nietos, con otras organizaciones, hay otros grupos que se dedican a estos temas o que deberían, el grupo ya no tiene este objetivo.

Pero Esther, nosotros siempre te vamos a estar agradecidos, no solo  por haber sido parte del grupo de notables del grupo “Vivir”, sino que siempre te vamos a estar agradecidos porque nos enseñaste a trabajar junto a los hombres, nos enseñaste que el fanatismo del feminismo no es bueno, que tenemos que aprender a trabajar juntos y no odiándonos, no contra los hombres, tratemos de aprender a trabajar todos juntos, en equipo y no odiándonos unos a otros. ¡Qué cosa importante eso! Siempre te vamos a agradecer eso.

Sos un ejemplo de vida para nosotros, y para las mujeres coloradas y batllistas sos un ejemplo de vida. 

Así que, Esther, muchas gracias, y para nosotros sos nuestra reconocida del día de hoy.

(Aplausos)

SEÑORA ORTIZ.– Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.– Gracias, señora edila, por sus sentidas palabras.

Tiene la palabra la señora edila Carmen Ortíz.

SEÑORA ORTIZ.– Buenas noches señor presidente. Muy buenas noches a todos los presentes y un agradecimiento especial al secretario general que hoy está aquí acompañándonos. Muy buenas noches a todas la invitadas, es un orgullo tenerlas aquí a estas hermosas mujeres.

Hoy celebramos el día mundial de la mujer. Esta junta se viste de fiesta colmada de hermosas mujeres.

Tenemos invitadas especiales a las que hoy vamos a agasajar y reconocer.

Quiero enviar un saludo muy especial a mi secretaria Raquel, a todas las funcionarias de esta junta y a mi mamá.

Hoy mi invitada, a la cual voy a hacer el reconocimiento, es Ana Aguirre.

Es madre de cinco hermosos hijos, es profesional, licenciada en enfermería, es empresaria –directora de cuidados y atención para el adulto mayor en “Hogar lo de Ana”-. Como siempre decimos, nosotras las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez y ocupar distintos roles.

Ana: es madre con hijos de distintas edades, el más chico con tan solo seis  añitos, que tiene una atención diferente a los hermanos que ya son adolecentes,  pero Ana se da el tiempo necesario para brindarle todo el cariño y apoyo a todos por igual.

Decía, es profesional, sí, es licenciada en enfermería y desarrolla sus estudios en su propia empresa. Siempre está con una sonrisa y una gran amabilidad. Atiende a sus pacientes a todos por igual, brindándole cariño, amor, dedicación, y es un lugar donde predomina la armonía y destaco la higiene del lugar y Ana está en cada detalle.

Acá estamos hablando de la tercera edad, donde hay pocos lugares así y que  la mayoría de las veces son dejadas de lado.

Por eso hoy es el reconocimiento a Ana Aguirre, mujer que se preocupa y se ocupa desde los niños, adolecentes y personas de la tercera edad, los abuelos, como dice ella con tanta dulzura.

Gracias, señor presidente.

SEÑORA PERERIA DAS NEVES.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señora edila, por sus palabras.

Tiene la palabra la señora edila Menalvina Pereira Das Neves.

SEÑORA PEREIRA DAS NEVES.- Muchas gracias, señor presidente.

Señoras homenajeadas, compañeros ediles, autoridades, señor secretario municipal, público presente, muchas gracias por estar en esta sesión. La Comisión de Derechos Humanos se siente muy honrada en poder tener esta sesión y en poder hacer un pequeño reconocimiento, que esa fue la idea, a todas esas personas, que se merecen mucho más pero no hay tiempo para tanto.

Es para nosotros este un gran día. En el mes de la mujer celebramos la vida y la esperanza, más allá del lamentable episodio por el cual se decretó el 8 de  marzo como el Día Internacional de la Mujer. Aquellas guerreras que murieron quemadas un 8 de marzo de 1857 solo por reclamar por derechos legítimos, fueron las que lograron que en 1975 se declarara el Día Internacional de la Mujer.

Pero volvamos al espíritu de alegría de esta celebración. Cada año se obtienen nuevos logros que nos ponen en pie de igualdad con los hombres, no solo en el trabajo sino en todos los roles sociales y políticos.

Por lo antes expuesto, es un honor para el Partido Nacional realizar un pequeño pero emotivo reconocimiento a mujeres que, con su accionar diario, contribuyen a los cambios sociales y políticos que tanto anhelamos y honran la vida desde el lugar que les toca ocupar.

En  primer lugar, vamos a hacer un reconocimiento a Elsa Arrieta.

Elsa Arrieta es una persona que toda su vida vivió en el medio rural. Nació en la zona de Vera, creció con una familia numerosa. Siempre fue una persona solidaria, era una niña solidaria, era una niña que tenía amigos y que tenía la costumbre de ayudar. Eso la fue encaminando a lo que eligió después, que es el trabajo de enfermera.

En realidad, toda su vida la fue focalizando hacia la labor social. Y digo que vivir en la campaña es conocer la realidad de nuestro Salto profundo, conocer desde adentro, y ella siempre tuvo esa unión con la gente, con las familias. Es enfermera rural desde el 2 de febrero de 1982. Primero, en Cerros de Vera hizo el curso que se hizo para enfermeras rurales, estuvo en Vera durante mucho tiempo y actualmente está en la policlínica de Pueblo Biassini, donde, además de desarrollar su profesión, tiene su residencia, está viviendo allí.

Es una madre ejemplar, tiene dos hijos. Es una muy buena abuela, porque lo he visto. Creo que no solamente se reconoce a la gente por los logros sociales que ha tenido, por la profesión, es tan importante ser una buena persona. Soy docente y siempre les digo a mis alumnos que para ser un buen profesional, primero, uno debe ser una buena persona. Esto, por suerte, puedo decirlo de Elsa, y me siento orgullosa de que ella siempre haya militado en las filas del Partido Nacional, incluso antes de que yo pudiera estar.

Ella realizó el primer curso para enfermeras rurales que se desarrolló en el Hospital Regional Salto hace treinta y seis años.

Es blanca de cuna, ya que desde sus abuelos viene la tradición por el Partido Nacional. Me contaba que su abuelo era de esos blancos que en todo momento de su vida quería que la gente lo viera como blanco. Hasta llevaba el ponchito colgado, el ponchito blanco con rayas azules, entonces, la gente lo conocía como blanco, siempre como blanco, su abuela como blanca, su madre como blanca, siempre fue una familia que, aunque hubo algún colorado en el medio, la raíz fue de gente blanca.

Para ayudar a la gente ella no mira la filiación política y actúa guiada por su corazón como toda enfermera de pura cepa, realizando así una importante labor social. Con esto es para recordar que cuando voy a conversar con Elsa, todo el mundo conoce a Elsa y todo el mundo va a su casa y su casa siempre está abierta para recibir gente. La policlínica tiene un horario, que a veces es matutino o vespertino, pero las enfermeras rurales no conocen de horarios. Y eso también, ya que hablaron de Rosita, que está ahí, que la conozco desde hace muchos años, es así: las enfermeras rurales no conocen de horarios y la gente va a pedirles ayuda en cualquier momento del día.

En política, es la militante de todas las horas. Desde que votó por primera vez en 1984 se mantuvo trabajando siempre por el Partido Nacional. O sea que le agradecemos a Elsa por su militancia y esperamos que siga trabajando por nosotros, por el bien, por el cambio que nosotros esperamos para tener un mejor lugar donde vivir.

Ahora me voy a referir a una persona muy joven, que se llama Andrea Espinosa. En este reconocimiento a Andrea nosotros queremos reconocer a todas las chicas de su barrio.

Andrea nació en el barrio Artigas, conoce la realidad del barrio, conoce todas las limitaciones y las postergaciones que ha vivido a través de toda su vida el barrio Artigas. Ella es una buena militante social y política. Como joven que es, ha hecho muchísimo para ayudar. Además de trabajar mucho por nuestra Lista 50, me llamó mucho la atención que, cuando alguien la necesita, ella va corriendo. Hay un merendero en la zona y cuando se enfermó la persona, que es el encargado del merendero, Andrea estaba allí repartiendo la leche, repartiendo los bizcochos. Cada trabajo que hacemos que hay niños en un lugar, Andrea siempre está dispuesta. Es esa chica de barrio que ha hecho todo lo posible por ayudar a la gente y asimismo salir adelante. A pesar de las dificultades económicas que ha tenido, tuvo que trabajar dejando un poco su carrera –es estudiante de agronomía-, pero asimismo, está luchando siguiendo su carrera y trabajando para poder sacar adelante a la familia.

Así que para mí es muy importante toda esa militancia, todo ese esfuerzo y toda esa labor social. Le decimos muchas gracias Andrea, y a seguir por la senda que viene transitando.

Gracias, señor presidente.

(Aplausos)

SEÑOR BURUTARÁN.– Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señora edila, por sus palabras,

Tiene la palabra el señor edil Martín Burutarán.

SEÑOR BURUTARÁN.- Buenas noches, señor presidente, buenas noches, señores ediles, autoridades presentes e invitados.

Nuestra bancada no homenajea militancia ni afinidad política, es más: en algún momento, cuando me comuniqué con una homenajeada para contarle que la habíamos nominado, al final de la charla me dice: ¿Y usted cómo sabe de qué partido soy? Y la verdad es que no buscamos afinidad, sino que nosotros homenajeamos generosidad.  La generosidad se asocia normalmente al altruismo, a la solidaridad, a la filantropía. La generosidad es un valor o un rasgo de la personalidad caracterizado por la ayuda a los demás, de un modo honesto sin esperar tener nada a cambio. Eso homenajeamos.

Nuestras homenajeadas son la personalización de la generosidad, y es eso lo que buscamos, repito: no homenajeamos militancia.

Es una difícil tarea describir una persona como Ofelia Dubarry. Pueden faltar palabras para describir la magnitud de su corazón y la obra que ha realizado y que continúa hasta el presente.

En todos estos años, Ofelia ha desempeñado una tarea en el área de la salud. Así como en su vida privada, ha sido alguien que siempre ha estado pendiente de las necesidades del otro. Ofelia ha tenido una vida muy difícil; viuda desde muy jovencita, luchó con carácter y amor en un mundo muy complicado para una mujer sola para sacar adelante su hogar, sus dos hijos, y actualmente sus amados cuatro nietos.

A pesar de todos los obstáculos que la vida le fue imponiendo, lejos de endurecerla, la convirtieron en una mujer más humana y solidaria, lo que se traduce en una increíble capacidad de descubrir las necesidades del otro. Su tarea va mucho más allá de lo curricular y de lo remunerado. Su debilidad son los niños, siempre está preocupada porque reciban algún alimento, o consiguiendo algún calzado o ropa para quienes lo necesitan. Nunca pasa una navidad o un día de reyes sin que los niños reciban su regalito, preparado con esmero y cariño.

La misma actitud le regala a sus compañeros de trabajo que, cuando están mal, recurren a la oficina de Atención al Usuario del Hospital porque saben que allí les espera un consejo, una palabra de aliento, una taza de té caliente que reaviva, muchas veces, el cuerpo y el alma. Su trabajo no finaliza a la hora de la salida ni dentro del hospital sino que ha llegado a ir a la casa de alguien imposibilitado para que su casa quede en buenas condiciones de higiene y recuperación.

Materialmente hablando, ha logrado mucho para el hospital. Desde equipos de aire acondicionado, donaciones de Aduana, hasta cortinas, todo sin agregarse mérito ni reclamando reconocimiento alguno. Pero su personalidad va más allá de la ayuda material. También ha llorado acompañando a alguien frente a su pérdida o situación, y compartiendo dolor y algunas veces alegría con otras personas.

Ha tenido, a lo largo de su vida laboral, muchas trabas, lo que no le impidió que siguiera siempre con la misma actitud, colocando siempre la necesidad del otro como su prioridad, enfrentándose a cualquiera por defender al más vulnerable.

Si hablamos de empatía, nadie mejor que Ofelia como ejemplo, preocupándose incluso por aquellos que no se han comportado correctamente con ella.

Jamás ha hecho una distinción económica o social ni nada que se le parezca; de la misma manera que ayuda a un prestigioso profesional así también lo hace con las personas humildes en condición de extrema pobreza y vulnerabilidad. Son recibidos, ayudados, siempre con cariño, haciendo hasta lo imposible por solucionar a sus penares.

Se destaca en su personalidad el bajo perfil. Esta inmensa obra que hoy celebramos la ha realizado, a través de los años, en forma anónima, sin buscar reconocimientos, sin esperar agradecimiento alguno, de manera humilde y silenciosa. Muchas veces se la ha visto dar hasta su propio desayuno a quien no había comido, porque así es nuestra Ofelia: si ve a alguien con una necesidad, no hay nada que la detenga.

En lo estrictamente profesional, siempre se ha destacado por solucionar de forma honesta, eficaz y transparente, trabajando incansablemente por el hospital, donde ha entregado más de treinta años de intachable labor, sin faltar a trabajar, jamás, ni un solo día, ni siquiera por enfermedad. Incluso, aunque no existan horas extras, ella siempre ha regalado un par de horas más para que todo funcione lo mejor posible.

¡Felicitaciones, Ofelia, por este reconocimiento y justo homenaje, tan merecido!

También en este día vamos a homenajear a Ana María Henderson, nacida el 19 de enero de 1950. Una mujer docente en el medio rural, la cual ejerció –según estábamos recalculando antes de ingresar- durante treinta y dos años de su vida en la misma institución rural: la Escuela N.° 52, de Cuchilla de Guaviyú. Son pocos casos, por no decir el único, a nivel país que una persona dedicó su vida y su función de maestra a una sola institución de enseñanza.

Ana María comenzó a trabajar de maestra desde el ’77 y estuvo como maestra hasta el ’79. En el ’80 empezó a ejercer como directora hasta que se jubiló, en el año 2010. Y como dijo ella: En el ’80, cuando empecé a ser directora, ahí sí pude empezar a trabajar. ¡Y si habrá hecho!

La destacada trayectoria como docente fue acompañada, en su vida, como referente de su cuchilla y como referente mujer de toda su comunidad, que trascendió fronteras.

La lucha, en su accionar, dio como actor social que llegó a involucrarse en los proyectos de construcción de viviendas de Mevir, dos planes de Mevir, erradicando los rancheríos de la zona. Esfuerzo conjunto con dos personas que ella recuerda: Homero Guglielmone, Eduardo Muguerza y su señora, Rosario Bisio, integrantes de la oficina de Mevir de Salto, oficina que lamentablemente hoy ya no existe en Salto y que tan necesaria y pujante fue en su momento.    En esa oportunidad también se construyeron los salones comunales y arreglos de policlínicas.

Su ímpetu de lucha llegó a la capital para obtener para su comunidad que el Ministerio de Salud Pública le otorgara un cargo a una doctora de medicina general. Así logró que la Dra. Laura Spinatelli fuera la doctora, designada por el Ministerio de Salud Pública, para la cuchilla. Lamentablemente, aparentemente, ese cargo de doctora va a ser removido.

Otro de sus grandes emprendimientos como mujer educadora: concretó el sueño de aquellos que egresaban, tuvieran la oportunidad de continuar sus estudios. En el ámbito rural es muy difícil, para quien termina la escuela rural, poder seguir formándose. Los liceos siempre quedan lejos, hay que hacer muchos quilómetros, a veces no solo en auto, ómnibus, a caballo quien puede.

Ella logró, en su lucha, en la Escuela 52, la creación del séptimo, octavo y noveno grados. Para eso, ella tuvo que sacrificar familia, tuvo que dejar de lado la familia porque su vocación de servicio la llevaba a estar acompañando, como directora, a esos quince alumnos que tenían que quedar como internados durante la semana, como pupilos, y su rol de directora la llevaba a mantenerse lejos de su familia.

Lamentablemente hace unos años dejó de funcionar el séptimo, octavo y noveno grados, y pasó a ser escuela rural esa Escuela N.° 52.

Logró coordinar talleres de costura, cocina, conservación de alimentos en conjunto con la UTU. Participó activamente junto a la comisión de UTE para que concretara llevar la corriente eléctrica desde la Ruta 4 hasta la Cuchilla de Guaviyú, a sabiendas de que igual, a su domicilio, la corriente eléctrica no iba a llegar.

Tramitó en la oficina de Antel la cabina telefónica, aquella cabina telefónica que hoy funciona pero que ha sido dejada de lado por los celulares, pero que en su momento fue la gran herramienta de comunicación de los pueblos rurales.

Y quedan una cantidad de cosas por enumerar pero que hablan de una docente mujer que participó y se involucró en diferentes actividades y comisiones vecinales en su afán de mejorar la vida por su comunidad.

El rol de la maestra rural es un rol preponderante, no solo cumple el rol de maestra, sin duda, ella, a la hora de luchar por ese cargo, habrá tenido que hacer muchas veces de doctora, de consejera, de tratar de generar algún té de algún yuyo para sanar alguna cosa.

Particularmente me toca mucho homenajear a Ana María porque soy alumno de la escuela rural y sé lo que significa la maestra de esa escuela.

Recuerdo en ella a mi maestra, a Isabela, a Mirna, a Nelly, que hacían todo por el pueblo, y al igual que las enfermeras, su tarea comenzaba mucho antes de la hora que llegaran los alumnos y no terminaba allí nomás, porque después la escuela era ámbito de congregación, los gurises iban a jugar, a usar las instalaciones de la escuela, la canchita, los juegos, entonces la maestra tenía horarios interminables, y de tardecita ir a visitar a alguna familia que había visto que algún niño no andaba bien, y convenía que la maestra fuera a visitarlo y hacer su rol de trabajadora social. Sin duda, que habrá hecho de esas y de otras tantas también.

Así que felicitaciones, merecido homenaje a ambas, a Ofelia y a Ana María, y muchas gracias a los invitados por participar en el día de hoy.

Gracias, presidente.

(Aplausos)

SEÑORA BEPPO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señor edil, por sus palabras.

Tiene la palabra la señora edila Graciela Beppo.

SEÑORA BEPPO.- Buenas noches señor presidente, señor secretario general, señores ediles, homenajeadas, público presente.

Hoy desde la bancada del Partido de la Gente me quiero referir como compañera de Ofelia Dubarry.

Me hago eco de todo lo que dijo el edil Martín Burutarán, pero como compañera siento que tenía que decir algo, la conozco de una vida, años trabajando juntas. Trabajaba en Contaduría, yo en Secretaría, muy responsable, correcta. Ya en esos años se destacaba en la parte social, siempre preocupada por los demás, por los compañeros. Con los años pasó a la oficina de Atención al Usuario, y ahí se vio su personalidad, cómo se preocupaba por la gente, por los más humildes, los más necesitados. Preocupada que en los Reyes le lleguen los Reyes a los niños internados, Navidad, en todos los acontecimientos, preocupada por el Día del Abuelo. Llevando ropa a la casa para arreglar, para lavar, traer para darle a la gente más necesitada, pedirnos a los compañeros si podíamos llevar algo para las personas necesitadas.

Sentía que tenía que decirlo porque es una compañera que ha resaltado en todos los años que estuvo, con los distintos directores siempre trabajó de la misma manera, dejando en la parte social -en la parte de preocuparse por los demás- bien parado al ente donde trabajaba.

Decir que muy merecido lo tiene, me alegro mucho, feliz por ella.

Gracias.

(Aplausos)

SEÑOR BEASLEY.– Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias  a usted, señora edila.

Tiene la palabra el señor edil Carlos Beasley.

SEÑOR BEASLEY.- Gracias, señor presidente.

Saludo y celebro la iniciativa de la Comisión de Derechos Humanos, Desarrollo Social y Género de esta junta departamental en promover este reconocimiento y homenaje a la mujer.

Marzo es el mes de la mujer, y desde los primeros días de este mes y durante los primeros días del mes que viene hay una intensa y nutrida agenda de actividades y despliegue de distintos actos en toda la ciudad y el departamento que vienen a hacer historia, que vienen a hacer lucha, que vienen a reconocer conquistas pero a seguir trabajando y que tienen que ver con el arte y con la sabiduría al expresarse.

Es una sesión de homenaje y reconocimiento hoy a este pequeño grupo de mujeres que tenemos en sala, pero en ellas a todas, a nuestras señoras funcionarias en la junta departamental, nuestras compañeras ediles que ocupan bancas, a las autoridades presentes en las barras, y a todas las otras mujeres que de una forma u otra no llegan a tener la visibilidad  pero que son también reconocidas en quienes tenemos con nosotros.

Una jornada como la de hoy, además de ser homenaje y reconocimiento, pone en el tapete los logros obtenidos en esta lucha por el pie de igualdad, o, mejor dicho, por la equidad en el trato entre hombres y mujeres, como seres iguales que somos. Pero también pone en el tapete y deja ver las inequidades, las postergaciones, las marginaciones y los sufrimientos de quienes a lo largo de la historia han tenido que hacer una lucha denodada para ser reconocidas como iguales. Hace visible las invisibilidades, las luchas y los sufrimientos de quienes -como hoy relataban en nuestras compañeras- tuvieron que pasar durante un largo tiempo solamente por pensar y hacer en pos de los demás.

La junta departamental como representante no puede estar ajena a todo este movimiento de poner en conocimiento y de hacer de caja de resonancia de todas estas luchas, de los logros, pero también de lo que falta por hacer, y si bien los señores ediles formamos parte de distintas organizaciones y participamos      de distintas actividades durante este mes, institucionalmente teníamos que tener una sesión que oficie como disparador y como multiplicador en esta idea de lucha. El reconocimiento a nuestras iguales, la solidaridad en la lucha se imponen como imprescindibles.

A las homenajeadas de hoy, el apretado abrazo en reconocimiento a su trayectoria, a su labor, en los distintos ámbitos en los que se han desempeñado en sus vidas. A mis compañeras militantes que ya historiaron otros señores ediles por su lucha, por su sufrimiento, por lograr este pie de equidad. A la juventud pujante y en lucha del colectivo de La Tambora, a las gurisas que se reían cuando les decían “señoras” hoy temprano, y que se ríen, pero el apelativo o el honor de ser llamadas “señoras” lo tienen todas por el simple hecho de ser, les suena raro, causa un poco de risa, sí, pero son señoras.

Y, señor presidente, no quiero extenderme mucho más que reconocer la labor de cada una y de todas, las que están en sala, las que están en las barras, y las que ni siquiera se han enterado de esta sesión de reconocimiento.

Y no me puedo olvidar, y no me quiero olvidar, porque no puede estar ausente hoy, la de la vida, la de la vida abundante, la de los mimos, la de los retos, la del consejo justo y sabio, siempre, la insustituible, la imprescindible, la de la lucha diaria, la de siempre, la de la solidaridad permanente aun en sus ochenta años, la maestra en valores para toda la vida: mi vieja.

Gracias, señor presidente.

(Aplausos)

SEÑORA FROLA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señor edil, por sus emotivas palabras.

Tiene la palabra la señora edila Analía Frola.

SEÑORA FROLA.- Muchas gracias, señor presidente.

Buenas noches a todos, señores ediles, señoras edilas, autoridades, público en general, y en especial a todas estas mujeres homenajeadas.

Quiero unirme al homenaje y dirigir unas palabras a una de estas homenajeadas, a Rosita Cecchini. Ya la han homenajeado, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad, esta gran mujer, luchadora, trabajadora, que realiza una gran tarea como enfermera, en una zona difícil, la campaña, en la zona rural, en las colonias, San Antonio, ella recorre en su moto toda esa gran zona.

Conozco su labor, su entrega, su servicio, no tiene hora, no hay de frío ni calor que la frene, en su moto ella aparece a brindar su servicio.

Rosita, como la conocemos, como la conozco, como la conocen en su colonia. Ella está. Ella sale. Ella ha dejado huellas. Ella es una mujer que es digna de homenajear.

Por eso quería unirme a este homenaje y dirigirle estas pequeñas palabras, sin ser muy extensa.

Rosita, merecida esta distinción.

Muchas gracias, señor presidente.

(Aplausos)

SEÑOR TEXEIRA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señora edila, por sus palabras.

Tiene la palabra el señor edil Miguel Texeira.

SEÑOR TEXEIRA.- Buenas noches, señor presidente; buenas noches a las autoridades, al Secretario General Fabián Bochia, a los señores ediles, a las mujeres homenajeadas en esta noche es un placer recibirlas aquí, en el seno de la junta departamental.

Quisiera referirme esta noche al reconocimiento que esta junta departamental realiza a la mujer, y en especial a Ofelia Dubarry, con quien he tenido el placer de trabajar.

Transcurría el año 2003 cuando ingresé al Hospital de Salto. En ese momento se ponía en funcionamiento la oficina de Atención al Usuario, y junto con Ofelia pasamos a cumplir funciones en dicho sector.

Conocí allí a una gran persona, sencilla, sensible a las dificultades que presentaban los usuarios, todas las personas. Siempre dispuesta a dar solución o una respuesta. Compartimos muchas charlas de las cuales aprendí muchísimo, sobre todas las cosas el respeto entre compañeros de trabajo y el respeto por las personas, por los usuarios. La responsabilidad y la empatía con los demás, fiel a sus principios.

Más que merecido este  homenaje o reconocimiento para una persona que quizás, en una organización como el Hospital, por su dimensión, pueden pasar desapercibidas pero no por cada una de las personas que fueron recibidas por Ofelia. Seguramente no siempre habrán tenido la respuesta esperada pero se retiraban con la seguridad de que se hacían todas las gestiones posibles.

Agradezco a los colegas ediles y a las personas que han sugerido los nombres para homenajear esta noche.

En el caso de Ofelia es de destacar su labor teniendo en cuenta la situación y el contexto en que se da esa relación con la gente. Quienes concurren al Hospital no lo hacen porque les guste, es una necesidad.

Celebro este reconocimiento, y Dios quiera el accionar de Ofelia en el trabajo y en su vida sea tenido como referencia por las nuevas generaciones que ingresan a la actividad pública o en cualquier actividad, el respeto, las relaciones interpersonales y la empatía con los demás, o sea, ponerse en los zapatos del otro.

Mi cariño, mi respeto y  felicitaciones a Ofelia.

(Aplausos)

SEÑOR OLIVERA.– Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias, señor edil, por sus palabras.

Tiene la palabra el señor Edil Yamandú Olivera.

SEÑOR OLIVERA.- Muchas gracias, señor presidente.

Primero que nada saludar y celebrar la iniciativa de las compañeras edilas que llevan adelante este homenaje a tan representativas mujeres del departamento.

Es más que importante que el legislativo departamental actúe como caja de resonancia de la sociedad y entienda el momento histórico que estamos viviendo.

Sin desmerecer en absoluto a las otras figuras homenajeadas quisiera hacer hincapié en el significado que tiene La Tambora, colectivo feminista y de candombe, sea protagonista esta noche.

Quizás no entendemos el significado pleno que tiene un colectivo como el mencionado y que exista un conjunto de lubolos de, por y para mujeres en un departamento como Salto, caracterizado por un conservadorismo importante y poco acostumbrado a acciones que rompan la monotonía cotidiana. En la coyuntura actual, a nivel regional, nacional y departamental, con actores y acciones que bordean el fascismo actuando directamente en contra de las grandes mayorías populares, que La Tambora haya surgido en Salto y que haga gala de la cultura de resistencia que significa ser mujer y hacer candombe eleva la dignidad de todas y todos nosotras y nosotros.

La cultura en sí mismo es un elemento de resistencia política, y en momentos en que se vislumbra un futuro oscuro para la democracia, momentos en los cuales ese seudofascismo  vinculado a elementos fundamentalistas a lo religioso, quiere barrer con las grandes conquistas populares de las últimas décadas, además de hacer bandera la cultura de la violencia, las mujeres están siendo vanguardia de las resistencias a lo largo y ancho de la región y el mundo.

Es en ese marco que tenemos que entender a un colectivo como La Tambora y a todos los colectivos de mujeres que luchan y ponen el cuerpo por un mundo más justo y solidario como hicieron a lo largo de la historia, siendo invisibilizadas, perseguidas y asesinadas, y que hoy continúan el ejemplo de figuras como Edith Castillo y  Alí Grisolia, compañeras señeras, ejemplos luminosos para todas y todos los que militamos las causas populares.

Y con esto también vale remarcar la importancia de la POLÍTICA –con mayúscula- hecha por mujeres. Porque la democracia tiene que ser de todas y todos o no va a ser de nadie, y porque la democracia tiene que estar llena de memoria, para que se sigan trasmitiendo estos ejemplos que hace que la humanidad tenga un sentido.

Muchas gracias, señor presidente.

(Aplausos)

SEÑOR BENTOS PEREIRA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.– Gracias a usted, señor edil, por sus palabras.

Tiene la palabra el señor edil Gustavo Bentos Pereira.

SEÑOR BENTOS PEREIRA.– Muchas gracias, señor presidente.

Bienvenido al señor Secretario General de la Intendencia, bienvenida a las compañeras homenajeadas, bienvenida La Tambora, y felicito a la comisión de Género de esta junta departamental por esta iniciativa, y esa comunión que se generó con la comparsa La Tambora.

Saludar a Ofelia, pero más que nada a mis compañeras Edith Castillo y Alí Grisolia, y también quiero recordar a nuestras tres compañeras edilas fallecidas en este período legislativo como fueron: Ramona Guimaraens, Amalia de Freitas y Giselle Verdala.

En este proceso histórico de emancipación social de la mujer en todo el mundo es importante la lucha estratégica, la construcción de una táctica que acumule pero lo fundamental es la construcción del sujeto  social que luche y la materialidad de los reclamos de todos y todas. Hoy somos miles que de distintas partes luchamos por los derechos de la mujer, en el anonimato. Cada vez que una compañera trans o con una discapacidad logra su puesto de trabajo y que no se la discrimine por su condición, cuando una compañera privada de la libertad es reinsertada en la sociedad y consigue su puesto laboral y no la estigmaticemos por eso.

En la sociedad las trabajadoras sexuales son muy discriminadas, y estamos trabajando para que se organicen y construyan su propio gremio. En Uruguay hubo muchas mujeres que lucharon por un mundo con más igualdad, las hay, las habrá y habrán muchas más.

Los pensamientos de aquellas mujeres que hicieron historia siguen muy presentes en nuestros días, sus reivindicaciones, su fuerza, su convicción, están hoy en nosotros y nosotras, es nuestra responsabilidad seguir avanzando.

Desde el movimiento sindical, y más particularmente desde el Sunca, todos los días dar la pelea por la igualdad de la mujer en todos los ámbitos. Desde que se logró recuperar los consejos de salario en el 2005, siempre ha sido en pos de una mejor calidad de vida para todas y para todos. Esto quiero decir que cuando promovemos leyes, convenios colectivos,  políticas sociales, etc., es también pelear por la igualdad de las mujeres.

Todas las conquistas, desde la clase trabajadora, como la ley de la insolvencia patronal, ley de empleo para personas con discapacidad, ley de responsabilidad  empresarial, etc., no son solo para hombres sino que involucra de igual forma a las mujeres. Por eso la importancia que las compañeras se organicen en  un sindicato,  que no sean espectadoras sino que participen directamente de cada propuesta que se haga. Solo así podemos profundizar los  cambios tanto sociales, políticos y culturales, promoviendo leyes que involucran a erradicar directamente la violencia contra la mujer, como la ley de la interrupción voluntaria del embarazo, ley de violencia basada en género, ley de matrimonio igualitario, ley integral para personas trans. También muchas son las políticas sociales, como el Sistema Nacional de Cuidados, el Mides, etc.

Para nosotros lo fundamental es atender toda la problemática que día a día las mujeres tienen que sufrir, que sabemos que es parte de una cultura de siglos impuesta por un sistema patriarcal donde la violencia existe desde los inicios de la humanidad.

En el año 2018 hubo treinta y cinco homicidios de mujeres; de estos, veintiséis  fueron femicidios, de los cuales veintidós fueron femicidios íntimos en los que el responsable fue la pareja o la expareja de la mujer, y cuatro fueron femicidios familiares.

Esto es el mayor acto de violencia solo por el hecho de ser mujer. Las matan los propios padres de sus hijos, las matan por el simple hecho de ser mujer. Las matan siglos y siglos de cultura machista.

Repudiamos todos estos actos, antes, ahora, y lo seguiremos haciendo.

Tenemos que profundizar los cambios, materializar las propuestas, dar un paso más en el proceso de las luchas.

Las movilizaciones del 8 de marzo no pueden quedar sin síntesis revolucionaria. Tienen que tener una verdadera transformación en nuestra sociedad.

Es un día para generar conciencia y debate sobre la urgente necesidad  de un cambio cultural para lograr modificar la concepción de nuestra sociedad patriarcal.

Termino con una frase de Rigoberta Menchú: “Una mujer con imaginación es una mujer que no solo sabe proyectar la vida de una familia, la de una sociedad, sino también la del futuro del nuevo milenio”.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA MARTÍNEZ.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señor edil, por sus palabras.

Tiene la palabra la señora edila Lucía Martínez.

SEÑORA MARTÍNEZ.– Buenas noches, señor presidente, señores ediles, secretario general de  la intendencia. Buenas noches a las homenajeadas y a todos los presentes.

Me sumo a los homenajes de mis compañeros que me antecedieron en la palabra.

Quiero saludar a todas las mujeres en su día y felicitar a estas compañeras luchadoras y merecedoras de este reconocimiento en esta junta departamental.

Felicitaciones a Edith Castillo y a Alí Grisolia por su inmensa labor y aporte  en esta sociedad.

Una abrazo enorme desde esta banca a la compañera Edith Castillo, reconocida maestra de mi barrio, de la Escuela 95 en Salto Nuevo, y quien fuera maestra de mis hijas.

Un abrazo enorme a las compañeras del conjunto lubolo La Tambora presentes, felicitaciones a todas la homenajeadas.

Gracias, señor presidente.

(Aplausos)

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias a usted, señora edila, por sus palabras.

No habiendo más oradores en la lista, vamos a solicitarle al señor Secretario de la Intendencia Municipal de Salto que nos congratule con algunas palabras.

SEÑOR SECRETARIO GENERAL.- Gracias Alberto, presidente. El agradecimiento a los ediles  por la invitación a la intendencia, lugar que hoy estamos ocupando.

Queremos destacar esta instancia porque permite reconocer a muchas mujeres que han dejado mucho por Salto. Pero algunas que no se conocen sus historias y fueron los señores ediles que permitieron acercarnos  a ellas.

Puedo decirles que nosotros en los espacios que hemos ocupado, tanto en la política como en la educación, hemos dejado ese mensaje de dignidad para las mujeres. Reconociendo que en la política han tenido en todos los partidos que luchar seguramente mucho más que los hombres para alcanzar un lugar por la necesidad de demostrar, a veces, que tienen igual o mayor  capacidad, pero nos cuesta.

Después, decirles que estamos absolutamente embarcados en el mensaje contra la violencia que nos degrada como sociedad y sobre eso tenemos que machacar sin parar para evitar todo acto de violencia física, moral o verbal que se pueda realizar hacia la mujer, porque eso nos degrada como sociedad, y son instancias como estas las que permiten el reconocimiento, el pensar que podemos hacer  una sociedad mejor.

Gracias, señor presidente, y cerramos acá para que se puedan realizar los homenajes y la actividad artística que está pensada. Y ojalá jornadas como estas nos ayuden a reflexionar y seguir creciendo como sociedad.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑOR PRESIDENTE.- Muchas gracias, señor secretario general.

Si alguna de las invitadas quiere hacer uso de la palabra…

SEÑORA MÁRQUEZ.-  Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.– Tiene la palabra la señora edila María de los Ángeles Márquez.

SEÑORA MÁRQUEZ.- Presidente, yo le voy a pedir, antes que las invitadas hagan uso de la palabra, que ponga a consideración del plenario que todas estas bellas palabras lleguen a cada una de ellas como recuerdo de esta hermosa noche para que les quede, no solo el pergamino de recuerdo, sino que les quede a cada una las palabras que fueron dedicadas a ellas.

Solicito ponga a consideración que les llegue la versión taquigráfica.

SEÑOR PRESIDENTE.– Se presentó una moción en sala.

Pasamos a considerar.

(Apoyado)

Afirmativa. UNANIMIDAD (18 en 18)

En consecuencia, queda sancionada la siguiente resolución:

R. N° 266/2019.

LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE SALTO

RESUELVE:

1º.- Enviar a la alcaldesa de Mataojo, María Alejandra Fagúndez, Dra. Esther Galbarini, Ana Aguirre, Edith Castillo, Alí Grisolia, Melina Godoy, Katherine Díaz, Andrea Espinosa, Elsa Arrieta, Ofelia Dubarry, Ana María Henderson y Rosita Cecchini, las expresiones vertidas en sala en sesión extraordinaria  en reconocimiento a la mujer, con motivo de celebrarse el “Mes de la Mujer”.

2°.- Dese cuenta, etc.

SALA DE SESIONES «GRAL. JOSÉ ARTIGAS» DE LA JUNTA DEPARTAMENTAL EN SALTO, A VEINTIOCHO DE MARZO DE DOS MIL DIECINUEVE.

Alberto Subí –Presidente-. Mtra. Adriana Ferreira Fleurquin -Directora General-.

Se hará como usted lo solicitó.

Si alguna de las presentes quiere hacer uso de la palabra, este es el momento.

SEÑORA CECCHINI.– Agradecer a la junta departamental, al señor secretario municipal, a todos los ediles y a todo el público en general.

El reconocimiento a mi persona les quedo muy agradecida, y yo quiero mucho a Salto.

Como lo decían, vivo en Colonia 18, estoy muy orgullosa de trabajar allí, hace cuarenta y tres años que cumplo mis funciones, muy contenta. Ya estoy con los añitos como para irme pero les quiero decir a ustedes que todavía doy un poquito más, voy a seguir unos añitos más porque la gente me necesita, porque soy una enfermera de los trescientos sesenta y cinco días del año, no tengo ni sábado ni domingo, como lo decía una compañera allí.

Muchos de los ediles de la junta departamental me conocen, como a mi compañera, también a las muchachas del FA, son amigas desde mi infancia.

Les quiero decir a ustedes, al señor secretario, a los ediles, que mi pujanza va seguir siendo mucho todavía y voy a dar más porque Salto me necesita.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA GALBARINI.– Buenas noches, señor presidente de la Junta Departamental de Salto, Alberto Subí, señores ediles presentes, autoridades, periodistas, invitados, señoras y señores.

Voy a verter unas poquísimas palabras respecto a este acto que fue muy emocionante. Un reconocimiento a todas estas mujeres que tengo el honor de acompañar, y que agradezco mucho por ser tenida en cuenta, estas destacadas mujeres que están conmigo.

En especial también tengo que agradecer a los integrantes de la lista, de mi lista, la Lista 7, liderada por una gran mujer María de los Ángeles Márquez, que ha iniciado un nuevo rumbo dentro del Partido Colorado con su pujanza, su juventud, una guerrera que, al decir de Sanguinetti, expresó que “con diez María de estas, uh, cómo mejoramos”. Eso me lo dijo.

En especial también quiero agradecer al Partido Colorado, el partido que he integrado toda mi vida, como dijo María, desde que se me puso acá la lanita roja. Muy significativo lo que dijo. Partido que he integrado en muchas oportunidades y en el que se obtuvieron –como en todos los que han pasado por el país- muchos logros, especialmente con la Ley de Violencia Doméstica, la ley número 17.514, de junio de 2002, en la cual –como ya se dijo- nos hemos perfeccionado y especializado en su momento.

Nuestro pensamiento desde hace años siempre ha sido el de compartir derechos y obligaciones con los hombres por una sociedad mejor. Compartir, no competir, ese es nuestro criterio. Siempre dijimos: ni más oportunidades ni menos derechos, en el sentido de que la sociedad se compone con todos, y por lo tanto, debemos respetar. Algunos se portan  mal, otros se portan bien, como también dentro de cualquier sexo.

Desde la época de José Batlle y Ordóñez, cuando se estableció el voto, que votamos por primera vez en 1938, se han obtenido muchos logros, muchísimos logros. Actualmente,  desde hace ya unos cuantos años, la incorporación de la mujer al ámbito laboral no la ha exonerado de las tareas dentro del hogar. La mujer trabaja fuera del hogar y dentro del hogar. Se ha calculado con un promedio de ochenta y seis horas semanales. Realmente trabajamos las mujeres.

Nuestro propósito tanto en la profesión, en la vida, como madre, siempre ha sido devolver a la sociedad lo que la sociedad nos ha brindado: el estudio, la educación, la profesión y los derechos. Pero consideramos que esos derechos tienen una contrapartida que son las obligaciones. Por lo tanto, otorgar derechos sin esa contrapartida, sin las correlativas obligaciones, consideramos que no sirve. El derecho al trabajo tiene su correlativo de la obligación de trabajar. Eso siempre lo entendemos así. Por eso queremos que los derechos sean hechos.

Siempre recuerdo, y hoy, en este momento especial, en una reunión tan linda en la cual nos hemos emocionado tanto, quiero recordar una enseñanza Bahá’í que dice que la Humanidad está representada por un gran pájaro, y ese pájaro, para iniciar el vuelo y para emprender y lograr la sociedad sus objetivos, tiene que tener fundamentalmente el equilibrio, y el equilibrio se lo dan sus dos alas: una, la mujer, sobre el lado izquierdo, del corazón, y el hombre. Por lo tanto, esa enseñanza Bahá’í a mí me gustó muchísimo.

Siempre también sostuvimos en la vida, en el grupo, entre amigos y con mucha gente de la sociedad, que las mujeres debemos realizar nuestros sueños. Evidentemente, dentro de todas mis compañeras, me doy cuenta que hemos realizado nuestros sueños.

Yo, cuando era joven, tenía muchísimos sueños. Ahora que estoy vieja, lo único que tengo es sueño.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA GRISOLIA.– Me llamo Alí Grisolia. Un abrazo.

Agradezco a todos los que están en esta caja de resonancia, en la hermosa tarea, difícil tarea, en este momento donde el mundo está tan convulsionado, tenemos que tomar como nunca esa gran responsabilidad de todos: ponernos la gran tarea. Y la gran tarea no solo de las mujeres, también de ellos, que van a nuestro lado. Así que eso es lo que nos queda y pedimos un abrazo grande a todas aquellas que están del otro lado del vidrio y más allá abajo, y a nuestras madres, que nos han de estar mirando, a todas las mujeres, a todos los hombres, y a seguir caminando como siempre. Es la responsabilidad que hemos tomado.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA  GODOY.- Buenas noches a todos y todas.

Nosotras nos sentimos honradas de estar acá y compartir con estas mujeres que también reconocemos que todas nos merecemos el reconocimiento.

Por el hecho de ser mujeres somos quienes dedicamos nuestro tiempo a ayudar a los y las demás. En esto no quiero dejar pasar también en reconocer a nuestras compañeras que están ahí afuera y a nuestras compañeras de los colectivos feministas con quienes nos empoderamos y nos sumamos en esta lucha que es en conjunto.

Nosotras no odiamos a los varones, eso es un error y hay que saber informarse bien. Nosotras tenemos compañeros. De hecho, lo que decía Ana, que somos ochenta y cinco personas. Somos mujeres todas las que somos protagonistas de la comparsa, mujeres y disidentes, y también tenemos compañeros, amigos y familiares que nos acompañan.

Y en este reconocimiento que nos hacen a nosotras como La Tambora, no quiero dejar tampoco de reconocer a nuestras madres o quienes han hecho de madre, nuestras tías, abuelas, primas, hermanas, que nos han enseñado esto de luchar, de luchar por una sociedad más equitativa, más justa, más solidaria.

Nosotras recibimos un montón de violencia de muchos medios de comunicación y políticos, que también gratuitamente nos han boicoteado nuestra causa, que en realidad, lo que hacemos es luchar por las mujeres que no pueden y luchar por nosotras mismas, porque muchas veces nosotras también somos víctimas de un montón de desigualdades.

 Y que nosotras estemos acá hoy es un logro del feminismo y es un logro de muchas compañeras y compañeros que han luchado antes que nosotras para que tengamos esta libertad, esta democracia, este poder de empoderarnos y poder decir lo que nos pasa, y que también seguimos reclamando por justicia, seguimos reclamando por las gurisas que no están, seguimos reclamando por las mujeres que son asesinadas cruelmente por miembros de su familia, y también queremos reclamar por tener más espacio, porque se nos escuche, porque se nos respete, porque también se tenga más en cuenta la cultura, la cultura del candombe. Nosotras tenemos al candombe como resistencia, que es cultural, que es artístico, que es de todos y todas y es patrimonio de la humanidad. Reconocer eso, que es nuestro medio de lucha, nuestro espacio donde nos sentimos hermanas.

(Aplausos)

SEÑORA DÍAZ.– Buenas noches a todos y todas.

Gracias a todos por el reconocimiento.

Hemos logrado tanto en tan poco tiempo y no hemos puesto en palabras sino en abrazos el reconocimiento a cada compañera que se colgó un tambor, se animó a bailar, a llevar un estandarte, nuestros trofeos, las banderas, personificar a la mama vieja, hacer de gramillera, escobera, bruja, llevar la pancarta de NI UNA MENOS.

Nos llena de orgullo y alegría compartir juntas estos momentos, ver a los niños y niñas que nos acompañan y ya no se asombran en ver que somos mujeres llevando adelante una comparsa de candombe, un colectivo, una tribu de hermanas con muchas cosas compartidas y también diferencias, pero nos complementamos y sabemos que esta Tambora es de todas, la construimos entre todas, que es un espacio que nos sirvió para sanar, para revolucionar en el afuera y para adentro, y así queremos que siga, con las nuevas compañeras y compañeros que se sumen.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA CASTILLO.– Buenas noches. Mi nombre es Edith Castillo.

Me dirijo a ustedes porque -no me gusta mucho hablar- quiero agradecerles muchísimo, y decirles que el ser humano en general, hombres y mujeres, somos fruto de las circunstancias. Esas circunstancias hacen que nuestra vida vaya tomando una ruta determinada. Cada uno fuimos forjando esa ruta, ese camino y así nos fuimos comprometiendo en la vida, desde el trabajo más sencillo hasta los más complicados, los que en cierta medida se comprometen más en una lucha permanente y social que siempre tiene un porqué y una profundización muy grande de por qué nuestro camino elegido es tal o cual.

Entonces, agradezco muchísimo, en particular a Mariana, que nos entrevistó, que nos propuso para esto. Pero quiero decirles que somos muchos los que estuvimos en una lucha permanente –y las que estamos-, como todas estas mujeres, que admiro todo ese trabajo de cada una.

Muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA FAGÚNDEZ.- Buenas noches señor presidente, buenas noches señor secretario general, buenas noches ediles y edilas, buenas noches a todas las compañeras homenajeadas que están aquí.

Voy a ser breve, simplemente agradecer. La verdad que me siento emocionada, muy contenta. Agradecer a mi partido, al Partido Colorado desde Vamos Salto. Gracias Estelita por tus preciosas palabras. Muchísimas gracias por haberme elegido dentro del partido y ser homenajeada en esta noche.

La verdad que estaría un poquito más contenta, un poquito más feliz si estuvieran mis hijos hoy aquí; pero no pudieron acompañarme por sus estudios y la distancia. Igualmente ¡muchísimas gracias a todos!

(Aplausos)

SEÑORA DUBARRY.– Muy buenas noches a todos.

Primero, agradecerles a todos porque para mí fue una sorpresa realmente, como lo dijo el señor edil Burutarán. Y agradecerles profundamente porque para mí fue una sorpresa, realmente.

Y mis dos compañeros, una sorpresa también, una emoción. ¡Muchas gracias, Miguel! ¡Muchas gracias, Graciela! Y gracias a todos, muchas gracias a los que creyeron que esto podía ser así. No tengo más palabras, muchas gracias.

(Aplausos)

SEÑORA ESPINOSA.- Muchas gracias a todos y todas.

Me siento muy orgullosa por el reconocimiento. Gracias, Menalvina, por haberme elegido, y Adriana también. Muchas gracias a todos.

Y ¡feliz día!, en el mes de marzo, a todas las mujeres porque todas nos merecemos este reconocimiento.

(Aplausos)

SEÑOR PRESIDENTE.– Muchas gracias a todas las expositoras.

Continuando con el orden del día de esta sesión…

SEÑORA MÁRQUEZ.– Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra.

SEÑORA MÁRQUEZ.– Le pedimos a la Comisión de Derechos Humanos, si usted nos deja, señor presidente, que nos acerquemos para ayudarlo a entregar los pergaminos.

SEÑOR PRESIDENTE.- Yo iba a decir exactamente eso con el atenuante, si les parece bien, pasamos de a uno por el tema de la entrega. Son doce pergaminos para entregar. Van pasando de a uno, por favor, el integrante de la comisión pasa hacia adelante, entrega el pergamino y vuelve a su lugar.

SEÑORA MÁRQUEZ.– Si pudiera empezar la presidenta, me parece bien.

SEÑOR PRESIDENTE.- Me parece correcto, sí.

Hacemos entrega de este pergamino a la señora Alí Grisolia.

(Aplausos)

La presidenta de la comisión de Derechos Humanos hace entrega del pergamino a la señora Melina Godoy.

(Aplausos)

Hacemos entrega de este pergamino a la señora Edith Castillo.

(Aplausos)

La señora edila Márquez, integrante de la comisión de Derechos Humanos, hará entrega del pergamino a la señora Esther Galbarini.

(Aplausos)

Hacemos entrega del pergamino a la señora Ofelia Dubarry.

(Aplausos)

Katherine Díaz.

(Aplausos)

Señora alcaldesa María Alejandra Fagúndez.

(Aplausos)

La señora Stella Magnín hace entrega a la señora Rosita Cecchini.

(Aplausos)

Andrea Espinosa.

(Aplausos)

Ana Aguirre.

(Aplausos)

Elsa Arrieta.

(Aplausos)

Y finalmente la señora Ana María Henderson.

(Aplausos)

Vamos a llamar a alguna representante del grupo lubolo La Tambora para hacer entrega de los pergaminos a todo el grupo.

(Aplausos)

Resta agradecer, estoy feliz porque en mi vida abracé a tantas mujeres inteligentes y tantas mujeres lindas.

Le agradezco a la comisión de Derechos Humanos de esta junta departamental que ha tenido la brillante idea de crear esto. Esto es lo que a nosotros, los ediles, nos llena el alma cuando el trabajo es arduo, cuando el trabajo es difícil, estas cosas son las que demuestran que vale la pena estar en esta hermosa función que es la del legislador departamental.

Quiero agradecerles también a las mujeres que diariamente hacen que esta junta funcione, a las secretarias de bancada, brillantes cualquiera de ellas; a nuestras queridas funcionarias que siempre están ahí dando respaldo, a la señora directora, que es un placer trabajar con ella.

(Aplausos)

Para cerrar, voy a recordar a alguien que cantó “Qué hubiera escrito Neruda, que hubiera pintado Picasso, si no hubieran existido musas como ustedes”.

Gracias.

Los invitamos a disfrutar de la actuación del conjunto lubolo La Tambora.

(Aplausos)

(SIENDO LA HORA VEINTIDÓS Y VEINTE MINUTOS SE RETIRAN DE SALA LOS SEÑORES EDILES Y LAS SEÑORAS HOMENAJEADAS).

 

 

 

ALBERTO SUBÍ

Presidente   

Mtra. ADRIANA FERREIRA FLEURQUIN

                      Directora General  

ANA G. MACCIÓ

Jefa de Departamento de Taquigrafía



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